domingo 22 de noviembre de 2009

JUAN ANDRÉS DESPOUY (San Luis)

Muerte fabulosa de los caballos

Mañana mataran a los caballos / Les abrirán las fauces y colgarán sus relinchos en la plaza pública / Poco sirvieron nuestras marchas contra el cielo / El fallo parece inapelable / Los ladrilleros sostienen que si esto sucede no habrá más pisaderos / Los pantanos y el barro se ahogarán contra la tierra y volveremos al tiempo de las piedras / el mundo será más pesado y menos posible / Los jinetes advierten que los galopes se volverán plagas sobre los campos / Que los caminos se cubrirán de crines filosas y amarillas // Es posible que suceda cualquier cosa / Estamos a la buena de un dios que ha preferido siempre los pájaros y los camellos / Estamos desesperados / Por nuestro bien no deberíamos permitirlo / Sin caballos se habrá extinguido todo lo creado a su imagen y semejanza / habrá que acostumbrarse a la muerte acechando las calesitas / A los lienzos ecuestres manchados de sangre / A los relinchos en pena / A los circos criollos asediados por fantasmas cuadrúpedos / A las herraduras abandonadas sobre la arena / Al luto de Calígula y la tardanza de Atila / Habrá que cerrar los ojos y llorar caballos hacia adentro / Evitar el dolor de los más pequeños / Que no sabrán cómo ni dónde esconder sus palos de escobas condenados al matadero.

(Cuentos equivocados. Ediciones contra-reloj)

martes 10 de noviembre de 2009

ANAHÍ LAZZARONI (Ushuaia)

Meditaciones de fin de siglo

La luz morada del otoño,
un ave que grazna mientras sobrevuela el agua.
No siempre la naturaleza reconforta,
y el mundo
posee habilidades:
nos alimenta
o
nos despoja.

(El poema se va sin saludarnos, 1994)

Publicado en: "Peces del desierto", Año I - Nº 1/ Noviembre 2008/ Patagonia Argentina/ ISSN 1852-0634/ pecesdeldesierto@hotmail.com

LUCIANA MELLADO (Chubut)

La primera patria

Hoy recuerdo el mejor lugar
en la sombra de la infancia.

Las hojas de esos árboles son las mejores
albergan toros luminosos
que la tormenta no ensombrece.

(Crujir el habla, 2008)

Publicado en: "Peces del desierto", Año I - Nº 2/ Diciembre 2008/ Patagonia Argentina/ ISSN 1852-0634/ pecesdeldesierto@hotmail.com

lunes 9 de noviembre de 2009

TOMÁS WATKINS (Neuquén)

un perro con la correa muy larga camina por la calle negra de noche

mientras el mundo enflaquece
el perro deambula lejos de la escarcha porque sí
o acaso porque la nostalgia sólo es una porción de frío
justo un instante como una fracción estructurada
de cualquier cosa helada
de escalones que no van a ninguna parte pero a todas
el perro evoca una imagen de un sitio de pereza y
de delicia
y la retiene en la retina y en su pobre naturaleza de instintos
eso le insinúa que voltee levemente la cabeza
se parece a mí mi amor

Publicado en: "Peces del desierto", Año I - Nº 2/ Diciembre 2008/ Patagonia Argentina/ ISSN 1852-0634/ pecesdeldesierto@hotmail.com

miércoles 27 de mayo de 2009

VICTOR MUGAS

independiente digamos

dolor
te tengo que arrastrar en la madrugada
hasta el baño
y de vuelta
sos pesado
pero me hacés compañia


no en un árbol

te debo dejar respirar nona
debo pintar globos de colores
hacer algo como eso
cada partícula de grasa que tengo
te la debo


estilo real

Yo nací un día
y comí frutas
y era todo amor bajo la ropa
como las plantas
no tenía nubes atravesadas.
Pero nunca me fui
por eso me gusta mirar la tierra
acumularse sobre las baldosas
ver el limite
lo gelatinoso
oscuridad furiosa?
símbolo?


rayas en una chancleta dada vuelta

Si, metros de polvo son escaneados
reciedades que necesitan el personaje escarabajo
que se tropieza con las pelusas
si, y hasta el aire está empeluzado
y me pregunto como le hace el mosquito
para navegar esa densidad, tener un destino esta noche
de joven en su fruta
si, tiene una salida, de este cilindro sin direcciones.
Chancleta boca arriba vedette moderna de la noche de la pieza,
el bar de la esquina del mosaico
careta!
adecuada
de donde sacaste tu polvo?


cuatro patas furtivas

afuera ladran los perros
y me atormentan
como barbies con los pelos
recortados en crenchas
no los entiendo
ladran y se traspapelan en la noche
ladran a escondidas
que no saben que los gorriones duermen en los arboles
que hay búfalos en los arboles durmiendo
La luna los quema, los apaña


Poema del recién levantado

La culpa me eleva por sobre la culpa
es una elegante rosa de muchas vueltas
Yo sé, no hay tiempo
ni siquiera para que se disuelva un caramelo media hora
Yo sé, ya la oscuridad no me alcanza
Me abriga tanto como tener una paloma en la mano solo para abrigarme
Responsabilidad, fuegos fatuos brillantes
se me hacen duros ahora porque no me he despertado del todo
Primero tengo que derretirme en el asfalto por acción del sol para luego
marchar en las filas de la rectitud
Y pensar que escribo esto porque me levanté demasiado tarde
y no puedo sentirme cómodo
y tengo que elevar un multiple choice de mi alma para mis amigos
Y digo, no me valoren
tiraré esas flores como si yo fuera una Santa Rita

Mas en: >> POESIA DE V



miércoles 23 de julio de 2008

SAMUEL NUÑEZ (Chile)

TELA
I
R
A


A la poesía
le encanta
que se la culeen,
eso sí,
que no le tapen la boca.
Ella es así
y yo no me hago de rogar.


TRAK

Lo único
que conservo de ti
es una fotografía
donde se puede observar
sólo tu cuerpo
ya que
la celosa de mi mujer
te cortó la cabeza
con una tijera.


CON SONIDOS DE TACO

Pareciera
que en los techos
de la ciudad
corre un río
donde se refleja la luna
sólo
para los abandonados.

Publicados en NO ESCRIBO DESDE MANHATTAN, Ediciones Añañuca, La Serena, Chile, 2007.


VIEJO LOBO

Observo al hombre
con sus ojos cansados
como sus pies.

Todo le es dificultoso.

Y pensar
que era el rey
del rock and roll.

................................................................................

Saquen a bailar a Jesús
ya pus niñas
no la caguen.

Pónganse el último hit
de los Bunkers
hay que atender bien a la visita.

Tienen que entender
que somos privilegiados,
él quizás no venga
en diez mil años más.


CELOS

Abrázame gueón
cuando la vai a cortar
de andar peleando
por fantasmas.


COMO QUERÍA

Visité la casa
de mi ex mujer
en una mano
una bolsa de supermercado
en la otra
un CD de Harrison
y otro de Lebón
Llegué justo cuando iba a salir
me pasó la llave
los niños estaban en la escuela.
Puedes ir tranquila
le dije
cerré la puerta
me hice un café
encendí el equipo
luego me puse a bailar
también hice de director de orquesta
me convertí en pájaro,
un inmenso pájaro
calculé la hora de su llegada
apagué el equipo
me senté como un caballero
como ella siempre quiso que fuera.

VICTOR HUGO DIAZ (Chile)

BUSCADORES DE TESOROS

Acaricia el rostro sin afeitar
Las púas nacientes clavan las yemas de sus dedos

Afuera en la noche que termina
el tarro de basura aguarda al pie del poste de alumbrado

un cofre sellado
que con su riqueza
atrae a los buscadores de tesoros

Primero lo descubren los perros
después los más afortunados.

SISTEMA ORIGINAL
I

La madre nunca nació en él
sólo la cama y un plato en la mesa
El hijo de ancianos mira alrededor –casi no le hablan-
busca a los padres jóvenes
de sus hermanos ausentes.
Ella todavía luce el traje verde desteñido
(el de los días libres)
-Por qué me humillas frente a tus amigos
si todos me conocieron.

La mirada quirúrgica los recorre
interroga sus bolsillos y baja con frialdad
salvo algunas detenciones

Ellos saben como caminan
Los pasos que han ensayado tantas veces
El manuscrito con su más bella página arrancada.

Nos unimos como virus que se han hecho resistentes
(observados al microscopio)
Los sensores apuntando al paisaje del ombligo
para ser todos los niños y viejos que pasan
Moviéndonos rápido: cine mudo, golpes
en un combate de animación japonesa.

Al entrar el aire sonríe
los recibe la caricia del follaje
que vendría de los árboles
si los hubieran plantado

Afuera el aire húmedo nada recuerda
Me siento a pensar cómo se escribe:
llegamos tarde otra vez, terminó la lluvia,
volvemos lentamente al verano.

DE ESPALDAS A LA NOCHE

Sólo quedan viejas últimas
artistas de su género

Fingir por vocación y mantenerse a distancia

Nada se sabe de este personaje secundario
que esconde la cara y da la espalda

expuesta a la corriente fría
que deja el vehículo a exceso de velocidad
con nosotros adentro

Se va a dormir y piensa –fue un día perdido,
lo vi y lo sigo viendo en mis ojos.
Hasta que empieza a hablar de amigos
de un mundo que ya envejeció

así de cerca
la cara pegada al espejo.


Publicados en LUGARES DE USO, Editorial Cuarto Propio, colección El Sonido y la Furia, Santiago, Chile, 2000

martes 22 de julio de 2008

VICTOR MIRANDA ORELLANA (Chile)

Necrofilia

Y susurra el viento en mi espalda,
y mis bellos
se enfilan en legiones de alfileres
en una visita macabra.

Necro, cuando despierto.
Necro, soy sin respeto.
Necro,te culpo otra vez.

Ya basta, mi cabeza no puede mas. El limbo de la oscuridad me atrae, me contrae, me retrae, y todo el rato me distrae.

Las capas de humanidad airean la hecatombe, aunque solo son paredes inhaladas, entre mis dedos.

Tengo labios, mis labios en relieve, mis coordinaciones son entrópicas al ¡gira la llave de la cocina! y al sumergir la cabeza en el Horno.
Mientras detrás de mi como un padre que espera su hijo nacer la muerte te prepara un café.

VICTOR MIRANDA ORELLANA (Chile)

DIEZ LENGUAS

Haz sido del viento y de las lluvias abundantes, en los precipicios ajenos de hace siglos coagulados del recuerdo.
Haz reinado entre las rejas y accesos ocultos a cualquier ojo. Y vienes a buscarme a tu antojo como un conquistador sincrético y errante en silencio.

De otredad son tus besos en tus cúmulos sollozos y húmedos.

Hace ocho siglos he conocido las diez lenguas.
Diez lenguas que atañan descendencia.
Diez lenguas cíclicas de piernas.
Diez lenguas perdidas en la tierra.
Diez lenguas atadas a tu nombre.

No me he arrepentido ¡en ti diez lenguas! si tu me haz vuelto políglota en tus brazos.
Políglota entre tus piernas.
Políglota en descendencia de hijos en la tierra.
Políglota en tu nombre.

Aunque te haz esfumado con lo que he fumado y te he bebido con lo que he bebido, enamorado con lo que me ha amado.

Mi mano se desliza buscando tu nombre, atravesando entre vagones en sepia un horizonte desolante que cautiva mis marañas.

¡Haz sido todo en cuanto tengo! Y no he tenido mucho … si no más que diez lenguas tatuadas en mi rostro, tosco y confundido a momentos.

En un “Subaru” he pactado en silencio navidades sumergidas en soledad y he buscado tus diez lenguas y haz encontrado tu mirada perteneciente hace ocho siglos al purgatorio que he encontrado en ti.

El ombligo de los limbos ha retratado en mi un telescopio que jamás te pude dar. Y tus sueños fueron cayendo estremecidos, mientras yo crecía en eterna inocencia. Alguien tapó en un momento mis ojos cabalgantes y curiosos entre ruinas coyunturales, entre vertientes debidamente pensadas para llegar a ti y obviamente modificadas cuando te busco.

Las diez lenguas os las haz perdido … como quien pierde la inocencia en un lino. Ni Champoollion experto en muertas lenguas o lenguas muertas, no te ha descifrado y no cabe razón alguna que en diez lenguas tu muerte se ha anunciado.

lunes 16 de junio de 2008

PABLO BERNAL

Por las dudas

Si usted se topa con ellos
le aseguro tendrá ganas
de juntar saliva amarga
y escupirlos
fieramente en las caras

Pero ojo
les estaría haciendo el caldo gordo
En el fondo prefieren
limpiarse un gargajo
que les cuelga del rostro
y no andar
cola entre piernas
acusando indiferencia

Además
quién desoye el rumor de la gente
esos tipos
le aportan una nube a los días soleados

Por eso
mejor no mirarlos
mucho menos nombrarlos
(que ante un descuido
las mujeres deben tocarse un seno
y los varones tomarse un testículo)
me advirtió cierta vez
una vieja afamada de bruja:
Son yeta

ESTEBAN JAIMEZ


FOTOGRAFO

Fotógrafo de guerra:
profesión del ojo que presencia
el cambio del instante, registro comprimido
de una ficción que fue tiempo.

La claridad no viene,
lo que viene es el grito
con el sosiego de una furia
que se sabe eterna.

LEONOR SILVESTRI

Luna Park

I


En el ring de tu locura Quiero parir este hijo tuyo al que llamo con voz de tango vapuleo sentimental De pie ululando y aullando tomás tomás tomás de mí para luego arrojarme al estante vacío de tu pieza de servicio donde la camarera se llama rubia y es oprimida por tu amigo y el patrón habita allí un cajón polvoriento de viejos zines que vos y yo coincidimos cambiaron nuestras vidas pero que ya nadie lee y todo el mundo olvidó (¿todo el mundo o solo vos?) vos, en esa habitación iluminada por la lamparita de tu llama que se extingue yo, doy a luz las campanadas, cascabeles, sonajeros o caballos desbocados que quedaron sueltos en mi habitación cuando te fuiste no hay en mi ni cofres relegados ni viejos juguetes tirados, tampoco promesas de un mundo nuevo en mi corazón de eterna inocencia, pathos pathos pathos nada pedí que no quisiera dar, nada fingí que no pudiera ser armado, un modelo, ya no más de tu verbo mi masaje, ya no más de tu boca de fuego la escansión, jamás en la frente el tatuaje de esclava (¿otra más?) cincelado a fuerza de amor, … ay patriarcado, si pudiera ser otra, toleraría esta afrenta y todas sería linda limpia buena madre esposa amante que incondicionalmente amamanta a tu hijo – un acto de amor- durante 4 años tirando cuchillas al aire, pegando mal la piña, adrede, pero no. Stop. No voy a permitir que te hundas en el cieno de hacerme blasfemar “me cagaste la vida”… “todo esto es por tu culpa”. No. La citación llega a mi casa, no me entrego. stop. ¿Qué parte de no quiero hablarte quiero dejarte no entendiste qué parte? Todo es ficción. Stop.

IGNACIO OVIEDO

Nomadismo o cadáver exquisito

No existen los países ni las fronteras.
No existen clases sociales.
Todo hombre es igual de lo que se aleja
e igual a lo que se acerca.
El hombre recorre
y halla maderas y herramientas de todo tipo.
Construye una casa
que al cabo de un tiempo abandonará.
Ve por primera vez una barca
e intuye el fin de los remos.
Cosecha campos
que ya han sido sembrados.
Al llegar la noche duerme
en una cama que no tendió.
Despierta y se marcha.
Ha preparado café que otro beberá
y ha escrito un verso
debajo de un verso escrito por otro

TOMAS WATKINS

Patagonia

Cielo

Espacio de lágrima simiente y prodigio
Solo es en tanto azar insalvable
Cuenco de las ideas errantes de las vigilias pasadas

Mar

Nube híbrida de anhelo y sueño
Manto traslúcido que deleita la mirada
En vos tiene sentido el horizonte

Orilla

Galope furtivo de curvas morenas
No alcanzan las manos que se estiran con vehemencia
El cuerpo que sustenta las figuras

Campo

La brisa prodiga una pausa de vida
Se viste una tarde del color de las espigas
Acaso bajo la calma languidezcan los abismos

Poniente

Cielo de jirones de agua
Fruto azul y gris y de piedra
Atravesado por pájaros de fuego
Sobre el último tramo de árboles

Patagonia es el reino
Donde quiero mi sitio

KARINA MARANESI

BALDÍO

Esta tierra
Este cuerpo de cuatro esquinas,
Mapa no inventariado.
Cuna de barro tras la lluvia.
Biombo de amores secretos.
Paraíso de borrachos,
Estación para perros malheridos.
En medio de casas
Tecla que suena su música de grillos.
Ya no más indiecitos con flechas de caña,
Sólo pelotas heridas por siempre...
Espero te guarde el abandono.
Luego vendrán a operarte
Con varas de hierro busca cielos,
A crecerte un frío de cemento y ladrillos
Inhóspito para sapos y caracoles.
Ojala te guarde el abandono,
Baldío, hueco de luz,
Mansa alfombra de tierra...

INES EGUABURO

Vengo de enterrar a mi hija en una isla
Donde estuvo enferma sobre el capto de una ford oxidada
Resfriada ella y sangrando y supurando por entre las llagas del cuerpo

No me pidan nada
Mi cerebro sólo recuerda las llagas
Cayendo alrededor
Y las manos
Volando sin respeto por límite alguno

Por favor, no me pidan

Recién acabo de curar a mi hija
De eso que me fue pedido la enfermara
Pero ella me pidió, me rogó que la curara
Por su propio rostro insoportable
Algo que ella nunca había pedido ser:
Ser viviente

FACUNDO CHIRINO

Soy una esfinge de sal
El brillante soluble, gimiendo
En la orilla de una playa rocosa
Al otro extremo de la frente humana

Llevo al desgraciado por delante
Sus rocas habitan mi playa
Mis venenos hacen su trabajo.
Ambos, lloramos el epitafio

Llevo el peso del principio
Y la fecha exacta del final,
Hago plagio de su dolor terrible
Convencido de las risas de otro reino

Sol, que nos bañas
Tibio abrazo de nácar y azahar,
Todo enmudece, y gemimos
Mientras la desaparición nos asombra.-

DAMIAN LOPEZ

En lo que a mí respecta, este mundo ya no tiene pájaros
Camino los días sin percatarme de su permanencia, del eclipse fugaz de su vuelo
Y sobrevivo las noches con ninguna necesidad
De preguntarme a dónde se han ido

Heraldos de ningún espasmo, dejan sus plumas en las plazas
Y se marchan a sus nidos inexistentes anhelando un modesto milagro

¿Qué lugar es este donde nada levanta vuelo?
¿Qué cielo, tan sumiso y bien dispuesto, se enjuaga de esfuerzos y de formas?

Cosa triste este circo de pájaros vencidos

Ahora soy yo el que se retira hasta su descanso desmenuzado
Con una esperanza de reojo

Tal vez alguno me imponga en el horizonte el tierno ojal de sus alas

CARLOS ALDAZABAL

El frasco

Tengo un frasco de tinta
que escribe esmerado sobre el tiempo.
Es un frasco celeste
como esperanza arruinada por los buitres,
es un frasco de adobe
que repite al hornero enaltecido
por el martirio constante del asfalto.
Tengo un frasco de tinta.

A veces me descuido
y un río de palabras ahoga mi alfabeto,
desborda los contornos
de este estuario,
y el frasco se me agota.

A veces me equivoco
y en vez de poner tinta
descargo el contenido de mi pulso
y el frasco se ennegrece
como el corazón de dos amantes muertos
a la hora de amar.

Tengo un frasco de tinta.
Me da pánico que el miedo se lo robe.

(De La soberbia del monje, 1996)

ALFIA ARREDONDO

Prefiero
a veces
el paisaje de mi memoria,
calles sin sombra
un aire urbano de olas revueltas
una sola plaza
y casi una sola
mi escuela,
un lugar sin rostros desconocidos
hay en mi memoria.
Prefiero
a veces
dejarlo así
no vaya a ser que vuelva y
las nieves sean agua sucia
mi aire pura humareda,
me encuentre con calles impostoras
y con caras pasando de largo;
no vaya a ser
que el mar ya no me regale caracoles,
los de entonces olviden abrazos
la risa se haya formalizado
y hasta las esquinas cambien de nombre.
Prefiero
a veces
el paisaje de mi memoria,
no vaya a ser que vuelva y
muera en un cementerio desconocido.